Sol, hojas y ramas

Vas caminando sin apuro en medio de mucha gente y solo quieres un poco de soledad, tienes los audífonos puestos y sonríes, escuchas esa canción que te pone de buenas y la cantas para ti. Sigues caminando y doblas en la primera esquina, hoy te tomaste el día  solo tu, música y algún libro que cargas en esa mochila de toda la vida.
Das media vuelta y observas a la gente, y tu eres feliz de ser diferente o por lo menos es lo que crees y por ahora te basta.

Las canciones varían pero al parecer ya no le prestas mucha atención  tus pensamientos se mueven al ritmo de la melodía pero son solo pensamientos.
Hay sol y aun no es mediodía, caminas y descubres un parque tranquilo, en tu mochila llevas un poco de comida y todo esta saliendo de maravilla. El pasto esta verde y buscas el árbol mas cómodo   Comes esos panes con queso y tomas el litro de yogurt de lucuma que la noche anterior cogiste de la despensa.
Amas los lácteos, te hacen sentir bien aunque luego te sientas un poco vacía.
Abre el libro y las migajas van cayendo conforme tu historia avanza, miras al frente y ves una cuculí buscando esa migajas que se te caen, sonríes y se las tratas de dar sin asustarle.
Ya estas algo con cansancio y levantas la mirada, te gusta ver el brillo del sol colarse por las ramas y hojas de los arboles, esta vez te quedaste firme, con la mirada ahí arriba y solo sonríes sin motivo aparente, fascinada por todas  esas luces y brillos. Recuerdas tus veranos tranquilos esos veranos que caminabas con tu abuelo. que sentías esa mano que nunca te dejaba caer.
Quieres volver a esa época pero todo pasa, pasa tan rápido que uno ni se da cuenta.
Cierras los ojos y ves los destellos del sol en esa oscuridad interna, dan vueltas sinsentido, espirales y te encanta, juegas con los ojos cerrados, las luces flotan y cambian de forma, mas y mas y solo sonríes  tu imaginación te ayuda a darles formas y haces rostros, recuerdos y muchos deseos. Lloras tan dentro que haces puño, tus dedos ya no pueden contra tu palma  y despiertas, abres los ojos rápidamente  miras a tu alrededor, te paras y caminas.

Tomas el primer bus que encuentras, la música sigue en tus oídos y regresas a los que debiste hacer ese día.

Fue bueno pero también dolió.