En bicicleta

[go!]
Solía salir por las tardes luego de la escuela  a visitar a mi tía, manejaba sin piedad tratando de alejarme de mi puerta, mi esquina, mi cuadra, siempre he huido de lo que me causa dolor e incomodidad, no digo que en casa me  sintiera mal, si no era afuera, la gente, los niños de mi manzana, esas gentes de mi barrio que se reían de mi por como era y por como  mi silencio les abrumaba, cogía la bicicleta roja, la única que tuve y manejaba, huida, sentía que debía salir.
Escogía una hora propicia, una que cuando yo saliera no viera a nadie, pero siempre he tenido mala suerte y siempre encontraba a algún chico o chica de la cuadra y siempre escuchaba las mismas palabras y el mismo tono burlón.
Muchas veces por el nervios causado me caía en la puerta de mi casa, terminaba sucia, con la ropa manchada pero no debía de quedarme tirarada escuchar sus risas, debia de sobreponerme a que mis piernas tiemblen de la vergüenza y el dolor, que mis manos suden y seguir, volver a montarle y pedalear, muchas veces solo avanzaba uno pasos y luego caía y sentía esas caracajas y esas palabras que me solían decir  al costado mio, no lloraba por que me mordía la lengua y manejaba lo mas rapido que podia.
Siempre he huido de todo lo que me duele y nunca enfrento las cosas o a los que me hacen mal, luego de muchas temporadas de dolor con esos niños y niñas me di cuenta que era mas seguro estar dentro que fuera así es como ya no salia y  solo abria la puerta  5 centimetros para que nadie sepa que ando ahí. 
Luego me di cuenta que quizás debiera de ignorar y eso hice pero muy tarde siendo ya mas que adolescente, tan tarde que  yo me volví un ser miedoso de la gente de la calle y de estar sola.
Siempre escapo de las cosas, no enfrento, pero últimamente he tratado de hacerlo, no estoy segura si he tenido frutos, si tengo respuestas o resultados.
Pero este huir y escapar y esconderse esta volviendo y me esta doliendo mucho, estoy ocultando todos mis sentimientos y solo aparecen si alguien mas da el primer paso, yo simplemente seguiré con un “hola” y si decide que puedo ser mas seguire el juego, pues eso s lo que parece un juego y estoy en el sin importar que me pase.
Estoy huyendo  también, pero mi bicicleta ya no es roja, es gris, y nuevamente me estoy cayendo en la puerta pero de mi corazón.