Cosas que acumulamos

Esta entrada quizá no sea muy agradable o de una lectura ligera, me refiero a que quizá no les agrade lo que lean o escribo, y piensen que es otra chica más con sus problemas inventados.
la quincena de mayo fue difícil para mí, me di cuenta que tengo muchos problemas en mi cabeza, esos problemas tontos (o no tan tontos) que no te hacen avanzar, que no te hacen crecer, que te hacen verte como alguien pequeño, que no vale, que necesita la aprobación del resto, en  mi caso el de mi madre.
Tengo, o tenía, una relación muy bonita, no con un chico, si no un hombre que sabe lo que quiere, que piensa las cosas, que es amigo, pareja, compañero, la verdad él es muy especial y siempre me ha apoyado en cada una de mis locuras y ha aguantado cada una de mis insanias, pero el vaso llegó a su límite y ya no había remedio, yo había cometido, nuevamente, un error muy fuerte, esa manía mía de ser insegura con mi relación, ya lo había arruinado.
Uno dice, pasará y se dará cuenta pero no fue así, yo sabía que no había vuelta y yo estaba mal.
Soy muy crítica conmigo misma pero no en un punto adecuado sino ya dañino, mi autoestima no es alta al menos no en algunas cosas y mi inseguridad es creciente..
La gente siempre me dice que tengo un aura a melancolía, a tristeza, a dolor, yo misma soy seria, introvertida y tranquila y sí sé que tengo ese aire pero no creí se reflejará tanto. Me dolió escucharlo en mi trabajo.
Había guardado el dolor de lo que había hecho y me sentía más que culpable, ya no podía.
Busca ayuda me decía, él me decía. La busqué.
Nosotros creemos que estar triste es parte de nosotros, ya saben “así soy” pero la verdad que esa tristeza es por algo, hay una razón y a veces no la vemos, no la queremos identificar, por que queremos seguir sufriendo, queremos seguir pagando una culpa que no es nuestra.
Pues bien, así me sentía y aún me siento, que tengo culpa, que  soy nada, que no valgo mucho, que todo lo que me pasa lo merezco.
Presa de esas sensaciones comencé a eliminar me dé el.mundo en el que puedo hacerlo, el 2.0, oculte mi página de fb, puse en privado mi Instagram, deje de entrar a Twitter, y comencé a ocultar albums de  mi cuenta personal de fb, y no tengo foto en Facebook, además que elimine a mi novio de fb,  sus hermanas, a amigos comunes, me salí de los proyectos que tengo, la verdad es que deje todo, y aún lo he dejado, sólo quería desaparecer, esa sensación de ser nada de borrarte pero siempre hay gente que te busca y eso es bueno.
Aún no he puesto foto en mi fb, hoy volví a abrir la.pagina de mi fb y abrí mi Instagram, las personas que eliminé seguirán así dudo me acepten y tengo vergüenza de esa acción. Si bien converso con mi novio (?) no lo voy a agregar porque no aceptará, el quiere que mejore y este bien y, cuando me sienta mejor lo haré.
Llame a la clínica de siempre y pues bien pacte la cita, la idea era solo hablar de mi rompimiento y de lo que hice para colmar el vaso, pero a la hora de la hora, hablé de muchas más cosas, de mi rompimiento, de mis problemas en casa, de mi madre, de mis miedos, de cómo yo no me veo, de cosas que creí no vendrían al caso, pero estaban ahí latentes.
La psicóloga me escucho, me pregunto y respondí cada cosa con la verdad, así me duela aceptarlo y decirla pero es mejor eso que seguir callando, seguir ocultando.
“No tienes depresión, la depresión es momentánea, de unos años o menos, tu llevas casi toda tu vida con todo este sentimiento, debes ir al psiquiatra, el te recetara medicinas que te ayudarán a sentirte mejor pero no te alarmes, no tiene nada de malo, seguiremos con las terapias y estarás mejor.”
“has cargado eso sola, te aíslas cuando te sientes mal, no hablas, tienes mucho dolor dentro”
Ahora entendía porque siempre me aislo, me escondo, yo soportaba esos momentos sola y más me encerraba, más ocultaba y no avanzaba.
Pedir ayuda nunca es malo, yo te lo entendí, ya comprendo que necesitamos que alguien lo vea desde afuera, que te de otra perspectiva.
Sentir tanto tiempo este desgano, esta molestia de vivir de seguir, esa pereza al levantarse, querer dormir,querer abandonar todo, etc no es sano, podemos tener nuestros momentos de felicidad de que podemos todo pero son sólo picos, no se vuelve constante y la idea es que sea constante.
No se si esto que escribo ayude a alguien pero sólo te pido que recuerdes que hay momentos en que debemos estar bien por nosotros, no por el resto, por nosotros, el primer paso es reconocerlo y buscar ayuda. Cuesta pero se puede.