A punta de errores

Uno aprender de los errores, uno saca lo mejor de lo malo que haya pasado, uno debe levantarse no importa que.
(…)
7.30pm
Llegue temprano a la universidad y llevo buen rato sentada en unas bancas de madera, en ese espacio entre la biblioteca y el pabellón donde siempre se dan mis clases, llevo ya mas de  30 minutos leyendo un libro que me esta cautivando y que creí no lo haría. sigo leyendo y  creo que ya estoy algo muy dentro de sus letras, sonrió con cada ocurrencia de los personajes principales, y me comienzo a sentar de manera extraña en ese banca, la luz tenue hace que me acomode a cada rato pero no importa todo sea por seguir la historia, de vez en cuando levanto la mirada por si alguien conocido pasa por ahí y bueno me pasa la voz. En mis oídos hay música en un volumen considerable, ando ya casi dos meses con canciones de Paramore ya deje atrás a Adele para poder entrar en un estado mas natural y mas acorde con mi forma de pensar.

honestamente no escucho nada del ruido externo y bueno cada cinco paginas levanto la mirada, no hay nadie conocido, y los que están cerca por alguna razón me quedan mirando, y sigo en mi lectura y mis muecas.

(…)
Antes de salir de casa me puse a jugar con mis gatos, cada uno de ellos en mi habitación me mordían los dedos, me da cosquillas pero me parece relajante, ya estaba con el jean plomo de siempre y un polo verde, las zapatilla multicolores y el cabello suelto y algo desordenado, “peinate!” me dice mi reflejo y procedo a plancharlo, me gusta mi cabello completamente lacio, por alguna razón me trasporta a una época en donde era completamente invisible y tenia control sobre muchas de mis acciones. 
Cada mecho pasa por las plaquetas de el artefacto y los gatos de curiosos se suben a mi cómoda, intentan jalarme el cabello, y trato que no se quemen.

mi cerquillo de siempre esta ahí, y ahora noto que esta largo, que ya no tapa mi rostro como antes y quiero saber el por que.

cojo la polera negra y mis audífonos y salgo de casa

(…)

Mis manos se comienzan a helar, olvido que en La Molina siempre hace mas frío, pero sigo leyendo, he avanzado muchas paginas y no quiero moverme a un lugar mas cálido, estoy bien, me siento aislada.
Levanto la mirada  y veo al otro lado a alguien conocido, me mira con cara de  “hey! que haces ahí” y viene a mi encuentro.
– Nee-chan! como estas?!
– hola Cesar!, hace días que no te veo. 
Luego de abrazarlo, el se sienta a mi lado y me quita el libro, lo ojea y luego me lo devuelve, me pregunta sobre mi vida, sobre mi novio, sobre todo lo que ha pasado, y me mira con cara de preocupación, le contesto que todo esta bien, que la vida esta bien conmigo, que  bueno lo quiero y así pasa, el mueva la cabeza de derecha a izquierda y me dice “si tu estas bien, pues ni modo” Me doy cuenta que mucha gente se preocupa por mi y que realmente me quieren, me siento afortunada y feliz en ese instante.
– rita!, como estas?!
– hola!
– que pasa?, estas triste?
– ah?, nop por que…
– tienes cara de tristeza, te ha pasado algo?
– no, nada, mmm quizás parece por  que estoy de negro
– siempre vistes de negro, o de colores oscuros
(…)
Subo al bus, y pienso en las cosas que debo hacer durante la semana, trato de hundirme en mil cosas que luego no haré, pero trato, las canciones siguen en mi cerebro y las canto, mi pie derecho se mueve y poco importa que me vean, la verdad eso hago siempre que estoy sola en un bus, trato de olvidar todo y me confundo con alguna canción.

Veo mi reflejo en las ventanas y veo mi rostro, no lo encuentro triste, pero lo encuentro cansado, y algo extraño, mi cabello lacio cambia mi forma de mirar, el cerquillo esta  encima de mis lentes, y comienzo a hacer muecas.

quiero seguir parada, frente a mi reflejo, frente a esa persona que hoy dijeron estaba triste, cedo el asiento y sigo de pie.

(…) 

Camino desde la avenida a mi casa, se supone no debería hacerlo, cuestiones de seguridad dicen mis padres, yo no puedo  evitarlo, necesitaba caminar y seguí cantando o intentarlo hacerlo mientras mi cerebro se llena de pensamientos sobre  mi vida sentimental, sobre mis miedos y sobre  como yo sola me hundo. La batalla de siempre esta ahi, una lado mio quiere que vida con problemas y la otra quiere que solo sea yo y solo yo, luego recuerdo los problemas de mi abuela, y al llegar a la puerta de mi casa  sonrió, sonrió de verdad.
“Tomaremos todo de manera feliz, sonreír es la clave, sonreír y solo sonreír”